LA COMISIÓN

La Comisión Nacional de Monumentos tiene su origen en el año 1938, cuando se promulgó el decreto del día 28 de abril, mediante el cual se creó la entonces denominada Comisión Nacional de Museos y Lugares Históricos con el fin de unificar la administración y el control del variado y rico patrimonio histórico-cultural de la Nación Argentina.

Así, el Presidente de la Nación, Dr. Roberto M. Ortiz, puso en consideración pública la problemática de la preservación, recuperación y guarda de los hitos culturales de valor histórico-patrimonial para la Nación, nombrando a esos fines una Comisión dedicada a la difusión y cuidado de los mismos.

El primer Presidente de esta Comisión Nacional de Monumentos fue el Dr. Ricardo Levene, y su Vicepresidente, el Sr. Luis Mitre. Paralelamente a la creación del Organismo, se determinó que fuese su sede el Cabildo de Buenos  Aires.

Por iniciativa del Dr. Levene, se incorporó a la Comisión en carácter de Arquitecto Adscripto, el célebre Mario J. Buschiazzo, a quien se encomendó la restauración del histórico edificio.

Dos años más tarde, con la sanción de la Ley Nacional N° 12.665 del 30 de septiembre de 1940, se estableció la Comisión Nacional de Museos, de Monumentos y Lugares Históricos como institución, con facultades para la declaratoria y la tutela de bienes patrimoniales en todo el territorio del país.

El universo del Patrimonio material Nacional está constituido tanto por bienes de dominio público o privado del Estado Nacional, de los Estados Provinciales y Municipales; bienes de particulares, sean personas físicas o jurídicas.

La Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos funciona como organismo desconcentrado del Ministerio de Cultura de la Nación. En el año 2015, la ley original fue modificada por la Ley N° 27.103, que entre varios cambios tendientes a la actualización de la norma, quitó la palabra “Museos” del nombre del organismo, ya que desde el año 1984, dichas instituciones dependen de la Dirección Nacional de Museos.

Misiones y funciones

  • Formar la lista de los Monumentos Históricos Nacionales, en sus distintas categorías, mediante la elaboración de un proyecto de decreto a ser firmado por el PODER EJECUTIVO NACIONAL.
  • Ejercer la superintendencia sobre todos los bienes declarados, debiendo autorizar las intervenciones que se propongan en ellos.
  • Ejercer la custodia y conservación de todos los bienes declarados, en concurrencia con las respectivas autoridades locales, y de aquellos de propiedad nacional que tengan más de 50 años de antigüedad.
  • Acordar con los propietarios de los monumentos la forma cooperativa de asegurar los fines patrióticos de la ley.
  • Llevar un registro público de los bienes declarados.
  • Brindar asistencia técnica a las autoridades nacionales, provincias y municipales y a los particulares respecto de la mejor forma de conservación y restauración de los bienes tutelados.
  • Asesorar al Congreso de la Nación sobre los proyectos de ley de declaratoria de monumentos nacionales.